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1965: la historia

Hemos señalado el año 1965 como el del inicio oficial de la canción del verano , una designación que no es en modo alguno gratuita, como podremos comprobar. A pesar de que, como indicamos en nuestra primera entrega, desde hacía algún tiempo el mundo de la canción ligera y folclórica, y los jóvenes representantes del primigenio pop-rock español venían confluyendo en sus temas hacia la frescura y hacia patrones dirigidos a conectar de forma fácil y directa con el público, no es hasta este año cuando dicho proceso adquiere su madurez. Para entonces, la mayoría de los grupos que conformarían la cosa yeyé (término derivado del She loves you yeh yeh yeh de los Beatles y que recogía de forma sorprendentemente sincera la vocación mimética de aquellas primeras bandas electroacústicas) ya habían alcanzado una cierta estabilidad, primaban la composición original sobre la versión y gozaban de una notable popularidad en el mercado. A los veteranos como Los Javaloyas (1952), Dúo Dinámico (1958), Los Relámpagos (1959), Los Mustang (1960) o Micky y Los Tonys (1962) se sumarían entonces Los Ángeles, Los Brincos, Lone Star y Los Sírex (1964) y Los Pasos, Los Cheyenes, Los Huracanes, Los Salvajes y Bruno Lomas (1965); más los que lo harían en 1966: Los Canarios (herederos de Los Ídolos), Los Bravos, Los Mitos, Los Pekenikes o Los Pop-Tops. Serían estas formaciones las que, junto a francotiradores poperos y los músicos oficiales del régimen reconvertidos para la ocasión, nutrirían de hits las vacaciones de sol y playa de la década.

Pero, además, 1965 es un año clave porque, por un lado, el turismo se encuentra plenamente desarrollado, facilitando el intercambio cultural (entre otros tipos de intercambio) de los jóvenes nativos y foráneos; y por el otro TVE, cuyas emisiones habían comenzado en 1956, que, conectada ya a Eurovisión (1960) y Mundovisión (1965), propagaba por todo el país las excentricidades modernistas de hippies y peludos. Es un año también de madurez en la radio y la industria discográfica, que determinaron que lo que hasta la fecha habían sido canciones comerciales que sonaban en verano, se convirtiera por decreto-mercado y de forma oficial en la Canción del Verano con mayúsculas.

Así pues, el año del asesinato de Malcolm X, de la muerte de Winston Churchill o del primer napalm sobre Vietnam, España recibe entre alborozada y recelosa a los Beatles entonando eso de Izquierda, izquierda, derecha, derecha… como si aquello fuese el súmmum de la modernidad. Johnny & Charley Kurt, un dúo llegado del norte de Europa, de éxito tan fulminante como fugaz, supo expresar mejor que nadie la empanada mental que afectaba a los españoles de la época, a caballo entre el sopor intelectual impuesto por la dictadura y los aires libertarios que barrían el planeta. El mensaje estaba claro: “no hace falta comprender la música”, lo de menos es lo que se dice. Lo importante es pasar el rato y sudar para luego salir disparados hacia la ducha, la playa o la piscina. La yenka se convierte de esta forma en referencia del antes y después del concepto de éxito en el país. En un corto período de tiempo, los gustos musicales de la juventud habían pasado de “Un flecha en un campamento sh sh, un flecha que era un meón chiribiribí chiribiribó” al contoneo desmadrado de extremidades y caderas en guateques nocturnos al amparo de cigarrillos de la risa y hectolitros de sangría.

Por mucho que el régimen se aferrara al inmovilismo de un mundo sonoro de jota, sevillana y pandereta, la caja de Pandora se había abierto y los demonios pululaban por todas y cada una de las calles y plazas un Estado que, decían, era grande y hasta libre. Muchos llevaban cuernos de hortera, otros de pop-rockeros e incluso los había de cantautor. Oficialmente, el futuro estaba atado y bien atado, el universo yacía en calma. Pero todos sabían ya, al igual que Galileo, que la tierra del cambio se movía. Y se movía sin ton ni son, cierto, sumida en la batalla política… Pero, oiga, se movía. La incógnita estaba en hacia dónde: ¿izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás?… un dos tres.

  1.  
    30 junio, 2007 | 2:46 am
     

    [...] 1965: La Yenka – Johnny and Charley [...]

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